María Emilia Riquelme y Zayas

María Emilia Riquelme y Zayas


Proceso de Beatificación y Canonización de la Madre Fundadora María Emilia Riquelme y Zayas

El mejor indicio de que nuestra Madre Fundadora transmitió, en toda su integridad y de un modo ejemplar, la identidad carismática recibida del Espíritu, lo constituye el hecho de que, muy poco después de su muerte, se iniciaron los trámites para el Proceso Ordinario acerca de su fama de santidad, virtudes y milagros; lo cual era la mejor demostración de que «tu memoria está viva entre tus hijas». Para dar a conocer y extender la devoción a la Madre Fundadora entre los fieles, se imprimieron estampas y hojas volanderas.

En 1971, M. Amelia Aranda, comenzó a recoger testimonios de personas que conocieron a la Madre Fundadora; y en 1977, la M.

General, M. Carmen Piguillem, le dio permiso para que hiciera hojas informativas y estampas referentes a la Madre Fundadora. En 1979, el Gobierno General designó como Vicepostulador de la Causa al P. Teodoro Calvo, agustino. En 1980, M. Amelia escribió a todos los Obispos de España; y en mayo de ese mismo año 1980, los Obispos de las dos Provincias eclesiásticas de Andalucía, Sevilla y Granada, reunidos en Córdoba, firmaron una solicitud en la que pedían a la Santa Sede el «Nihil obstat», para la Causa de Beatificación de la Madre María Emilia Riquelme.

En julio de 1980, el Juez del Arzobispado de Granada, D. Antonio Morcillo Alabarce, lacró las 4 carpetas; y en julio de ese mismo año M. Amelia Aranda viajó a Roma, donde, acompañada por el P. Gerardo Ruiz Varona, misionero claretiano, entregó las Carpetas en la Congregación para las Causas de los Santos; al recibirla los Oficiales de la Congregación para las Causas de los Santos, le dieron número de Protocolo 1.392, con el que será conocida para siempre la Causa de la Madre Fundadora.

El 28 de marzo de 1982, la Congregación para las Causas de los Santos dio su aprobación a fin de que se pudiera proceder a la Introducción de la Causa de Beatificación y Canonización de María Emilia Riquelme; y el 19 de junio de ese mismo año, el Papa Juan Pablo II, confirmó la respuesta favorable de la mencionada Congregación.

El Arzobispo de Granada, Mons. José Méndez Asensio, recibe el día 20 de enero de 1983, el rescripto de Roma, firmó el Decreto de Introducción de la Causa, fijando el 11 de mayo para la apertura del Proceso. Con este motivo se celebró una Eucaristía, presidida por Mons. José Méndez Asensio, y concelebraron D. Antonio Morcillo, D. José Pino, D. Carlos Martínez de Tejada y del Rosal, D. Manuel Prados, D. Mario Luengo de Pablos, y D. Francisco Lara. Leyó el Decreto de Introducción de la Causa de la Madre Fundadora, D. José Pino; y, firmado por el Sr. Arzobispo, se envió a todas las Parroquias de Granada, para darlo a conocer a los fieles.

Fue nombrado Postulador de la Causa, el P. Gerardo Ruiz Varona, y, al fallecer el Vicepostulador, P. Lucas Pérez, Redentorista, le sucedió en el cargo el Misionero Claretiano, P. Eleuterio López Cuadrado.

El Proceso fue clausurado en el Monasterio de San Jerónimo el día 28 de abril de 1991, en Granada; y el 14 de marzo de 1992, la Congregación para las Causas de los Santos reconocía la validez del Proceso, llevado a cabo en Granada, y nombró Relator de la Causa al canadiense P. Yvon Beaudoin, O.M.I., bajo cuya dirección se escribió la Positio; sobre ella emiten juicio, en el tiempo oportuno, los Consultores de la Congregación para el Culto de los Santos, un equipo de Teólogos y los Emmos. Cardenales, antes de que el Papa, si lo juzga oportuno, proclame la heroicidad de las virtudes de la Madre Fundadora.

Actualmente el proceso es llevado por la Postuladora de la Causa Dra. Silvia Mónica Correale quien asumió la causa a la muerte del P. Gerardo Ruíz. Periódicamente desde la sede del Proceso de Beatificación en la Casa Madre en Granada, se realiza una hoja divulgativa, comenzó llamándose “Un alma de Temple”, donde se da a conocer la vida de la Sierva de Dios María Emilia Riquelme y se publican las gracias recibidas por su mediación.

También se reciben gracias y testimonios a través de este sitio web o en su correo: beatificacionmer@gmail.com

Si recibes alguna gracia de Dios, por intercesión de María Emilia Riquelme, por pequeña que sea, no dudes en ponerlo por escrito y mandarla para que pueda ayudar en este proceso y seguir dándola a conocer.